Analizaron los parámetros y concluyeron que el perfil del rodeo bovino iguala a los mejores del globo
Por primera vez en la Argentina se realizó un estudio que analiza las características de los bovinos, de acuerdo con los parámetros que se utilizan en la selección de reproductores en los programas de evaluación objetiva en el mundo.
“Los resultados de la evaluación indicaron que existe un gran espacio para la selección en la genética argentina y que los valores se ubican dentro de los rangos observados en experiencias similares en otros países”, aseguró Aníbal Pordomingo, coordinador del programa Carnes y Fibras Animales del INTA, quien tuvo a cargo la síntesis técnica de los datos generados en el estudio.
De acuerdo con el investigador, el valor del consumo residual es uno de los indicadores más relevantes que hoy se desea conocer para la elección de reproductores. “Es un indicador de mucho interés en la genética ganadera del presente y, en el caso del estudio, es la única experiencia en la Argentina basada en una amplia descripción de parámetros fenotípicos y su información genómica”, argumentó.
El estudio utilizó la tecnología de los “comederos inteligentes” -un desarrollo del INTA Anguil que recibió el premio CITA de oro este año- para evaluar el consumo de alimento de cada individuo en forma continua, de los animales que pastan en grupo. “La prueba sirvió también para poner a prueba los comederos de registro continuo de consumo, ajustar los protocolos y los métodos para las determinaciones involucradas”, apuntó Pordomingo.
El estudio requirió el seguimiento de los parámetros de crecimiento de cada animal, rendimiento, calidad de carne, pubertad y calidad seminal, docilidad, peleche (actividad glandular) y consumo diario. Además del relevamiento de características fenotípicas realizado a campo, se tomaron muestras para obtener el perfil genómico.
“El relevamiento del perfil genómico de los toros pretende servir de inicio para la valorización de la tecnología del INTA, en tanto permite vincular las observaciones fenotípicas al mapa de genes o pool genético”, especificó el investigador.
En la prueba, que se extendió por más de 120 días, se evaluaron 43 toros de tres razas, con preponderancia de la raza Angus, una cantidad de animales similar a la utilizada en este tipo de estudio en otras partes del mundo. La evaluación se llevó a cabo en el campo de producción de la Estación Experimental del INTA en Anguil, La Pampa, en los corrales de alimentación donde están instalados los “comederos inteligentes”. Los toros fueron provistos por 14 cabañas de grupos CREA, ubicadas en distintas localidades de Buenos Aires, Córdoba y La Pampa.
Fuente: Eldiariorural
